Skip to main content

Cuando lo que parece ser no lo es

Cómo reconocer publicaciones depredadoras y revistas secuestradas

Cuando lo que parece ser no lo es

Cuando busques artículos de investigación para tu trabajo académico, ten cuidado a lo que consigues en Internet. En un entorno académico cada vez más digital, distinguir entre una publicación legítima y una que intenta aparentarlo se ha convertido en una competencia esencial para estudiantes, docentes e investigadores.

Entre las amenazas que pueden afectar la calidad de la información académica se encuentran las revistas depredadoras y el secuestro de revistas, prácticas que aprovechan el prestigio y la confianza asociados a la publicación científica para engañar a quienes buscan información o desean publicar sus investigaciones.

¿Qué son las revistas depredadoras?

Las revistas depredadoras —también denominadas revistas engañosas— son publicaciones que se presentan como revistas académicas legítimas, pero que no cumplen adecuadamente con estándares fundamentales de la comunicación científica, como procesos rigurosos de revisión por pares, transparencia editorial o buenas prácticas de publicación.

Su modelo suele centrarse en obtener ingresos mediante el cobro de tarifas a los autores, mientras se presta poca atención a la calidad, validez e integridad de los trabajos publicados.

Algunas señales de alerta pueden ser:

  • Promesas de publicación extremadamente rápida.
  • Invitaciones masivas o inesperadas para enviar artículos.
  • Información poco clara sobre el proceso de revisión por pares.
  • Errores ortográficos o inconsistencias en el sitio web.
  • Tarifas de publicación que no se explican claramente.
  • Nombres de revistas o editoriales muy similares a los de publicaciones reconocidas.
  • Consejos editoriales o datos de contacto difíciles de verificar.

¿Y qué significa que una revista haya sido secuestrada?

El secuestro de una revista es una modalidad particularmente engañosa. En estos casos, un sitio web fraudulento suplanta la identidad de una revista académica legítima —o utiliza un nombre muy similar— con el propósito de aprovechar su reputación.

El fraude puede pasar inadvertido: el sitio puede utilizar el nombre, ISSN, logotipo o información de una revista real y presentarse como su página oficial. De esta manera, puede atraer a investigadores que buscan publicar y solicitarles manuscritos o pagos.

Por eso, no basta con reconocer el nombre de una revista. También es necesario comprobar que estamos accediendo a su sitio oficial y que la información editorial coincide con fuentes confiables.

Antes de citar o publicar: detente y verifica

El problema no afecta únicamente a quienes desean publicar. También puede repercutir directamente en los trabajos académicos.

Citar accidentalmente un artículo publicado en una revista depredadora puede incorporar información de dudosa calidad a una investigación y debilitar la solidez de sus argumentos. Del mismo modo, utilizar como evidencia un artículo encontrado en un sitio fraudulento puede contribuir a la circulación de información científica poco fiable.

Para reducir este riesgo, puedes aplicar algunas recomendaciones:

1. Busca primero en fuentes académicas confiables.
Las bases de datos especializadas cuentan con criterios de selección y mecanismos de evaluación que ayudan a identificar publicaciones que cumplen determinados estándares. Aprovecha los recursos electrónicos disponibles a través de tu biblioteca.

2. Comprueba el sitio web de la revista.
No confíes únicamente en el nombre que aparece en los resultados de Google u otros buscadores. Verifica que la dirección web, ISSN, editorial, información de contacto y demás datos correspondan realmente a la publicación.

3. Investiga cómo funciona la revisión por pares.
Una revista académica legítima debe proporcionar información clara sobre su proceso editorial y de evaluación de manuscritos.

4. Conoce a la editorial.
Investiga quién publica la revista y comprueba su trayectoria y reputación dentro del ámbito académico.

5. Verifica a los autores.
Comprueba sus afiliaciones institucionales y publicaciones anteriores en fuentes confiables. Cuando esté disponible, el ORCID iD puede ser una herramienta útil para confirmar la identidad y producción académica de un investigador.

6. Desconfía de las promesas demasiado buenas.
Una invitación que garantiza publicación inmediata, revisión en pocos días o aceptación prácticamente asegurada merece una revisión más cuidadosa.

La alfabetización informacional también es parte de la investigación

En la era de la información digital y de la Inteligencia Artificial Generativa (IAGen), una búsqueda académica no termina cuando encontramos un artículo. La evaluación de la fuente forma parte del proceso de investigación.

De hecho, este es un paso que va más allá de la verificación que podríamos realizar para validar si las afirmaciones generadas por la IAGen existen o no, ya que esto se relaciona de forma ulterior con principios de integridad y responsabilidad en la comunicación científica, que quizá la propia IAGen pueda pasarse por alto al momento de generar una respuesta. Por ejemplo, la norma APA en su 7.ª edición del Publication Manual of the American Psychological Association incluye recomendaciones para ayudar a los autores a evitar publicaciones depredadoras y sugiere recursos como Think. Check. Submit. y el Directory of Open Access Journals (DOAJ) para evaluar publicaciones.

Desde la biblioteca, el objetivo no es solamente ayudarte a localizar información, sino también a reconocer información académica de calidad, evaluar sus características y utilizarla de manera responsable.

La próxima vez que encuentres un artículo que parece perfecto para tu investigación, hazte una pregunta antes de incorporarlo a tu trabajo:

¿Sé realmente dónde fue publicado?

Porque en investigación, encontrar información es solo el primer paso. Comprobar su calidad marcará la diferencia.